Recientemente, Pdvsa
publicó en su página web su balance financiero del 2016, auditado por KPMG. De
esta radiografía económica de la principal industria, hay muchos aspectos que
comentar, pero en este artículo nos limitaremos a los costos y financiamiento del
subsidio de los combustibles (subsidio que por ser indirecto e indiscriminado,
acaba por ser injusto y en nuestro caso, exageradamente costoso). Su valor
según el referido balance corresponde a $ 3.6 billones en gasolina y a $ 2.1
billones en diesel, para un total de $ 5.7 billones. Este altísimo monto,
aparece por primera vez registrado en el balance como “una subvención del
Estado para reconocerle a Pdvsa, la pérdida por la diferencia entre los costos
de producción y los precios de venta regulados en
el mercado nacional”.
Actual precio
Sobre este subsidio,
nos hemos referido en artículos anteriores, donde expresábamos la conveniencia
y la necesidad de racionalizarlos, reducirlos o eliminarlos; ya que el
actual precio de la gasolina a nivel mundial es de $ 1.01 el litro y en
Venezuela, dependiendo su octanaje y a dólar Dicom, es de solo $0.002 y $0,003,
el litro. En consecuencia, al no cobrar ni siquiera los costos de producción y
asumir la pérdida, Pdvsa y el país regalan la gasolina y el diesel y además,
asumen el costo para producirla, refinarla, transportarla, distribuirla y
suministrarla a los consumidores.
Pérdida
Finalmente los $ 5.7 billones, lo pagan todos los venezolanos; usen o no combustibles, posean o no vehículos, sean ricos o pobres, empresas o personas con o sin capacidad para pagarlo y se estima, que la pérdida por este concepto en los últimos 3 años, corresponde a $ 24 billones. Finalmente, la regulación, el control de precios y la tasa de cambio que obligue calcular precios por debajo de los costos, solo puede ser asumido por el Estado, a costa de sus ciudadanos.
ExPresidente Cámara
Petrolera, Consecomercio, Fedecámaras y Consejo Empresarial Andino

