miércoles, 23 de agosto de 2017

PDVSA 2016

Recientemente, Pdvsa publicó en su página web su balance financiero del 2016, auditado por KPMG. De esta radiografía económica de la principal industria, hay muchos aspectos que comentar, pero en este artículo nos limitaremos a los costos y financiamiento del subsidio de los combustibles (subsidio que por ser indirecto e indiscriminado, acaba por ser injusto y en nuestro caso, exageradamente costoso). Su valor según el referido balance corresponde a $ 3.6 billones en gasolina y a $ 2.1 billones en diesel, para un total de $ 5.7 billones. Este altísimo monto, aparece por primera vez registrado en el balance como “una subvención del Estado para reconocerle a Pdvsa, la pérdida por la diferencia entre los costos de producción y los precios de venta regulados en el mercado nacional”.
Actual precio
Sobre este subsidio, nos hemos referido en artículos anteriores, donde expresábamos la conveniencia y la necesidad de racionalizarlos,  reducirlos o eliminarlos; ya que el actual precio de la gasolina a nivel mundial es de $ 1.01 el litro y en Venezuela, dependiendo su octanaje y a dólar Dicom, es de solo $0.002 y $0,003, el litro. En consecuencia, al no cobrar ni siquiera los costos de producción y asumir la pérdida, Pdvsa y el país regalan la gasolina y el diesel y además, asumen el costo para producirla, refinarla, transportarla, distribuirla y suministrarla a los consumidores.

Pérdida 
Finalmente los $ 5.7 billones, lo pagan  todos  los  venezolanos; usen  o no  combustibles, posean  o  no  vehículos, sean ricos o pobres, empresas o personas con o sin capacidad para pagarlo y se estima, que la pérdida por este concepto en los últimos 3 años, corresponde a $ 24 billones. Finalmente, la regulación, el control de precios y la tasa de cambio que obligue calcular precios por debajo de los costos, solo puede ser asumido por el Estado, a costa de sus ciudadanos.
ExPresidente Cámara Petrolera, Consecomercio, Fedecámaras y Consejo Empresarial Andino

miércoles, 9 de agosto de 2017

OPERADORES PETROLEROS

Los operadores son los especialistas de una materia, son los que saben cómo hacer la actividad más corta, segura y rentable, y son ellos, por conocimientos y experiencia, los necesarios y a veces indispensables, para la rentabilidad y éxito del negocio. Sus conocimientos y experiencia les permite ver, donde otros no ven. En materia petrolera, se han multiplicado. Ya desde hace décadas las empresas petroleras, se han venido deshaciendo de actividades que no consideraban centrales o medulares, y que antes realizaban directamente para ahora ejecutarlas a través de contratistas y outsourcing. Mediante este tipo de contratos, tienen los costos garantizados, y son más seguros, transfiriendo riesgos a terceros.
En 1989, el supertanquero Exxon Valdez encalló, produciéndose el mayor derrame petrolero de la historia. La multinacional Exxon, comprendió que debía desprenderse de esta actividad por riesgosa y decidió contratarla a operadores. Han proliferado las actividades que ya no son ejecutadas directamente. Los criterios utilizados son disímiles. Algunos países, como Arabia Saudita, se han asociado con las grandes operadoras transnacionales en Aramco. Otros países esgrimiendo soberanía, han creado sus propias petroleras nacionales, con diferentes resultados económicos, que no son iguales a los resultados políticos.
La mayoría de estas petroleras nacionales producen comparativamente, menores beneficios económicos y mayores beneficios políticos. El criterio de que la empresa petrolera estatal lo haga todo, es cada vez menor, por ser un negocio intensivo en capital y dependiente de tecnología. 
El último ejemplo en eliminación de monopolio petrolero estatal, sucedió en México, donde después de más de 70 años de tener incluida en su Constitución a Pemex como empresa petrolera estatal, modificó el año pasado su Constitución para permitir la apertura petrolera, la utilización de operadores y outsourcings.
Ex Presidente Cámara Petrolera de Venezuela, Consecomercio, Fedecámaras, Consejo Empresarial Andino.

Dinero metálico: la historia de un país sin monedas

  Encontré, casi por azar, un billete de un bolívar emitido en 1989. En aquella época lo llamaban “el Tinoquito”. A simple vista luce como u...