miércoles, 20 de septiembre de 2017

Los campos petroleros

En 1914, hace más de 100 años, comenzó la explotación petrolera comercial en Venezuela, fue con el pozo denominado Zumaque I, en Mene Grande, al Sureste del lago de Maracaibo. Su explotación, así, como las subsiguientes en otros lugares del país, obligó a las concesionarias a construir unas nuevas poblaciones, que permitieran alojar tanto a sus expatriados como a su personal criollo. Así nacen los campamentos petroleros, con viviendas, escuelas, hospitales, abastos y servicios públicos y club social, en algunos de ellos, con club de golf incluido, asegurándose así, para su personal, un nivel de vida adecuado, para sus diferentes posiciones dentro de la empresa.
Su perímetro era cercado y con un solo acceso. Estos campamentos se comenzaron a denominar, campos petroleros, con diferentes  nombres, entre otros, Campo Verde, Campo Ayacucho, Campo Rojo.
La construcción de estas poblaciones y creación de gran riqueza local, estimuló la migración para poblar sus alrededores, y se produjo, desde diferentes partes de país, lo que históricamente se conoce como el éxodo del campesino venezolano, sumándose la inmigración europea, llegada al país, buscando, también una mejor vida y huyendo de la Guerra Mundial o de la post guerra.
 
Capacidad adquisitiva
Estos grupos se establecieron alrededor de los campos petroleros, para suministrarles los bienes y servicios que requerían estas nuevas poblaciones, con una alta capacidad adquisitiva y sin posibilidades de tiempo, de acercarse a la remota capital del correspondiente estado.
Con el devenir de los años, en algunas regiones, se agotaron los yacimientos y se cerraron los campamentos y otros aún subsisten, excepcionalmente integrados, como es el caso de Maracaibo, que forman parte de la ciudad, otros, se mantienen igual y con la misma diferencia social que antes de la nacionalización petrolera en 1976.
Expresidente Cámara Petrolera de Venezuela, Consecomercio, Fedecámaras 
y Consejo empresarial andino

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Ideas geniales petroleras

Nuestra industria petrolera, no solo ha sido exitosa descubriendo y patentando procesos de mejoramiento de crudos, lo han sido también al desarrollar unas soluciones financieras, que incentivaran a los capitales a invertir y así avanzar con socios y no acreedores.
Fue una ardua tarea convencer al sector político, de la conveniencia de la apertura petrolera incorporando al capital nacional e internacional, fueron en 3 tipos de asociaciones con el Estado: 1) los convenios operativos, que lo constituyeron  32 empresas, 2) los contratos a riesgos y ganancias compartidas con 8 empresas, y 3) las asociaciones estratégicas, con 4 empresas mixtas, en este grupo participaron 9 empresas extranjeras, asociadas con el Estado venezolano, para procesar crudos de 8.5 API y convertirlos en crudos sintéticos, y mejorarlos a 16, 21, 32 y 34 API. Estos convenios llegaron a producir 550.000 barriles diarios y, las empresas mixtas 600.000 barriles diarios de crudos sintéticos.  A la licitación fueron aceptadas 76 empresas. Sólo por licitar para los 13 campos de la tercera ronda las compañías extranjeras pagaron un “fee” de $ 2.3 millardos.
 
Hicieron inversiones
En el periodo que estuvieron en el país, hasta su salida pagaron por regalías, impuestos y otros tributos, según Hacienda $ 6.100 millones. Estas empresas internacionales hicieron inversiones de $ 16.000 millones, y hasta la culminación de las instalaciones, crearon más de 10.000 nuevos empleos directos, y aportaron a las reservas petroleras, un incremento de 1.500 millones de barriles reactivándose 3.400 pozos.
El exitoso modelo fue copiado por Colombia y le permitió pasar de importador a exportadores de crudo. El año pasado México modificó su Constitución, para permitir la apertura petrolera y esta semana su Ministro, anuncia que ya ha recibido compromisos de inversiones por $ 80.000 millones y esperan llegar a $ 100.000 millones para el mediados del próximo año.
Expresidente Cámara Petrolera de Venezuela, Consecomercio, Fedecámaras y Consejo empresarial andino

Dinero metálico: la historia de un país sin monedas

  Encontré, casi por azar, un billete de un bolívar emitido en 1989. En aquella época lo llamaban “el Tinoquito”. A simple vista luce como u...