martes, 20 de febrero de 2018

LA DOLARIZACIÓN


La acelerada inflación, está llevando a la economía venezolana hacia su dolarización,  debido a que es, uno, de los escasos Países del mundo, donde no existe libertad cambiaría, y  la referencia del valor del cambio, de bolívares a dólares, es el que  se consigue, entre los interesados, a través de un indicador, en la frontera con Colombia. Mientras el BCV, continua emitiendo nuevos billetes, sin respaldo, en oro o en dólares, seguirá aumentando la inflación, que ahora es, híper inflación y ha convertido al dólar americano, en la base de cálculo, para la fijación de los precios, de los bienes, servicios y honorarios, que hoy, se fijan en dólares, transándose, cada vez más, billetes de dólares americanos, que incrementan su circulación. Si continua la inestabilidad del bolívar, esperemos no suceda como fue en Panamá, con el Colon y en Ecuador con el Sucre, que hoy su moneda es el dólar. Esta situación, no puede ser eterna y que esta pasada la hora, de tomar los imprescindibles correctivos macroeconómicos.

 Lo más urgente y grave, dentro de esta híper inflación, es lo referente a los salarios, porque en la carrera entre hiperinflación y salarios, estos, nunca la ganarán. Están en manos del Estado, la  mayoría  de empresas exportadoras, productoras de divisas y las pocas privadas, llenas de trabas para exportar por controles e indecisión de las autoridades, ambas públicas y privadas, quedaran sin su valioso personal, ya que sus salarios, beneficios y jubilaciones, son insignificantes a dólar libre y su experiencia y conocimientos, son reconocidos en cualquier parte del mundo, las empresas publicas producirán menor cantidad las divisas. Si Pdvsa, como mayor empresa pública generadora de dólares, desea detener la caída de la producción, debe actualizar los salarios de sus ejecutivos en dólares, sincerar los precios de venta de sus productos y tener un presupuesto de divisas, que le permita operar y mantener, actualizando  la fórmula del Pago mixto a sus contratistas y proveedores, e incluso decidir un pago mixto para sus trabajadores.

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*Ex Presidente de la Cámara Petrolera de Venezuela, Consecomercio, Fedecamaras y Consejo Empresarial Andino.



miércoles, 7 de febrero de 2018

PRODUCTIVIDAD PETROLERA


La doctrina que el Estado, lo puede hacer todo y el sector privado poco o nada, ha sido históricamente, un fracaso económico y social. Las tierras para los pobres; las fabricas para los obreros, la eliminación de la explotación del trabajador, porque la plusvalía solo beneficia a los empresarios, es un bello mensaje pero un desastre económico. Está harto probado, que la mejora y éxito de la economía de un País, pasa por la creciente participación del sector privado. La explotación de la Faja del Orinoco, se logró gracias a la apertura petrolera, que permitió la participación del sector privado nacional e internacional, con sus capitales y tecnologías.

Al aumentarse la producción con crudos de la faja, se decidió cambiar el esquema establecido y estatizarlo. Con los inmensos recursos pesados de la Faja, se descuidó la búsqueda de crudos livianos, que su uso, es necesario para mezclarlos con los pesados. Se triplico el personal y se ocupó parte del mismo a fines proselitistas, se nacionalizo las actividades de las empresas contratistas en el Lago de Maracaibo y no se cumplió con el mantenimiento y ampliación de las Refinerías.

Hoy estamos obligados a importar crudos y refinados, y en el caso de refinados a importarlos a precios internacionales y venderlos en el mercado nacional, a precios ridículos y Se escucha de los socios internacionales, que desean colaborar, pero se encuentran con una camisa de fuerza, por ser minoría, frente a una burocracia que modifica y retrasa sus opiniones y los obliga a utilizar, equipos y recursos ineficientes del socio mayoritario. Sin duda un gran reto lograr salir del hueco en el cual se encuentra PDVSA, ya que es indispensable recupere su producción y eficiencia. Para ello es necesario decisiones políticas del Estado Administrador, comenzando por  permitirle ingresos sinceros y disminución de los absurdos subsidios energéticos, que le darían el  flujo de caja para enfrentar los retos de su mejoría.

*Ex Presidente de la Cámara Petrolera de Venezuela, Consecomercio, Fedecamaras y Consejo Empresarial Andino.







Dinero metálico: la historia de un país sin monedas

  Encontré, casi por azar, un billete de un bolívar emitido en 1989. En aquella época lo llamaban “el Tinoquito”. A simple vista luce como u...