Edgard Romero Nava *
Siendo un País rico en reservas
naturales, Venezuela ha sido muy pobre en lograr monetizarlas y convertirlas en
riquezas para mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos. La causa ha sido el
discurso populistas y sus ejecutorias que han producido un excelente resultado
electoral, pero pésimo económicamente. Adicionalmente ha estigmatizado al
emprendedor, al empresario, bien sea productor, industrial o comercial. Esa
política ha sido amplia en subsidios, generalmente indirectos. Esto no es
nuevo, comenzó en 1958, con la caída de la dictadura militar de
Marcos Pérez Jiménez, donde colaboro, para ello, la disminución de los precios
petroleros y el nuevo gobierno provisional, comenzó con un plan de
emergencia y de allí en adelante y hasta hoy, salvo excepciones, los subsidios
se manejan con criterio indiscriminado e indirectos. El más costoso, es la
gasolina, pero también, la mayoría de los servicios públicos. El Estado, se ha
convertido en el gran empresario, sin éxito económico para tratar de producir
petróleo, gas, hierro, aluminio, oro, productos industriales, comercio,
distribución, medios de comunicación, transporte y pare de contar. Sistema que
en ninguna parte que se ha instaurado, ha producido éxito económico y su administración
conlleva la desaparición progresiva de las empresas y empresarios que
tradicionalmente se han dedicado a esas especialidades. Lo cual hace más
complicado y tardía su recuperación. Frente a la consistente disminución de las
reservas del País, se requiere sin más dilaciones comenzar un plan económico de
sinceración de la economía que contemple la reforma fiscal, monetaria y cambiaria,
ya que estamos quemando importantes reservas en divisas para comprar gasolina
cara y regalarla a quienes tienen o no capacidad económica para pagarla, y hace
más barato regalar todo el transporte colectivo, que seguir subsidiando la
gasolina.
*exPte Fedecamaras, Consecomercio y Cámara
Petrolera de Vzla
