miércoles, 25 de julio de 2018

CÁMARA PETROLERA


Edgard Romero Nava*
PDVSA, comienza el 1ro de Enero de 1976, como producto de la nacionalización de la Industria petrolera trasnacional y recibió los activos de las 16 compañías trasnacionales y nacionales.
La Ley de Nacionalización Petrolera, incluyo por igual a las 3 incipientes operadoras nacionales, Talon Petroleum, Petrolera Las Mercedes y Petrolera Mito Juan, esta última fundada por la suscripción pública de acciones a Bs 5, cada una y las cuales lograron recuperar y producir en campos marginales abandonados.
Con la nacionalización, desapareció  la organización empresarial que los agrupaba, la Cámara de la Industria del Petróleo.
Dos años después el 29 de Julio 1978, el ingeniero Humberto  Peñaloza, promovió con las empresas de bienes y servicios petroleros, la fundación de la Cámara Petrolera de Venezuela, la cual le ha correspondido, dentro de sus ejecutorias, la plena representatividad del sector privado petrolero. Habiendo logrado el sustancial incremento de la participación nacional en las compras de PDVSA, tanto en Ingeniería, como en bienes de capital y construcción de origen venezolanos. La Cámara consiguió se abriera de nuevo, para el sector privado la actividad extractiva de los campos marginales, Igualmente el mejoramiento de las relaciones comerciales con PDVSA, que estimularon el crecimiento del sector y la disminución la dependencia de importaciones de bienes y servicios petroleros.
Lamentablemente, venimos presenciando la progresiva desaparición y debilidad del sector privado petrolero venezolano causada, entre otras, por el incumplimiento en los pagos, la llamada renacionalización, con expropiación y disminución de las participaciones privadas y la reserva al Estado de las operaciones de mantenimiento y servicios en el Lago de Maracaibo. 
Frente a la actual realidad petrolera le corresponde a la Cámara Petrolera de Venezuela, retomar de nuevo su papel de incrementar la participación Nacional.
Mis felicitaciones a todos los integrantes de la Cámara Petrolera de Venezuela por sus 40 primeros años.

*ex Pte. Cámara Petrolera, Consecomercio y Fedecamaras 


miércoles, 11 de julio de 2018

PRODUCCIÓN DIFERIDA


              Edgard Romero Nava *

 La escasa inversión, mantenimiento y personal especializado en las diferentes actividades petroleras, son parte de las causas de la disminución de la producción petrolera venezolana, pero llama poderosamente la atención una  nueva causa antes inexistente, que se extiende en todo las zonas petroleras. Estos son los hurtos y robos de materiales y equipos en plena producción, que paralizan Balancines; estaciones de flujo, por robo líneas eléctricas, transformadores, motores y componentes. PDVSA, y sus socios B, la denominan Producción diferida, es decir, balancines que pueden producir, pero les han robado, el cable interno que alimenta la bomba subterránea o el cable eléctrico que le suministra la electricidad o la bomba, o el transformador que sirve para varios balancines o el de la estación de flujo y no pueden bombear crudo, o  tuberías, que trasladan el Petróleo desde el balancín a la estación de Flujo. Para quien no este familiarizado con el petróleo y los campos petroleros. La gran producción petrolera del País fue tradicionalmente en el Estado Zulia, donde se produjeron millones de barriles al día en más de 50.000 diferentes perforaciones petroleras diseminadas tanto en tierra firme como costa afuera en el Lago de Maracaibo, instalaciones diseminadas en miles de hectáreas y en un País donde la población respetaba la propiedad en su sentido más amplio, fuera privada o pública. El deterioro moral, la complicidad, la constitución de mafias, han desencadenado en estos robos que son más veloces que la restitución de lo robado. La caída de la producción solo por estas razones se estima en alrededor de 200.000 barriles/día. La restitución e instalación de lo robado es lenta. Adicionalmente, cuando en un sitio reponen lo robado, en otro  están robando otra cantidad.  De esta situación, están en conocimiento todas las autoridades civiles y militares, y constituye un reto disminuirla y evitarla en beneficio de la recuperación de producción petrolera


Dinero metálico: la historia de un país sin monedas

  Encontré, casi por azar, un billete de un bolívar emitido en 1989. En aquella época lo llamaban “el Tinoquito”. A simple vista luce como u...