miércoles, 27 de marzo de 2019

Manejo Paralelo


         Edgard Romero Nava *

 Desde el comienzo del gobierno, de la auto denominada Quinta República, su permanente política, ha sido realizar acciones paralelas a las de la oposición. En principio comenzó, con las marchas paralelas, a las convocadas por los otros partidos. Eso sí, en diferentes rutas, pero los mismos días y horas a las previamente anunciadas. En todas las marchas gubernamentales, haciendo  demostración de su capacidad de movilizar adeptos, y con la ventaja del apoyo logístico y económico de fondos del Estado. Esta política, de paralelas contramarchas, en el tiempo, se ha mantenido invariable. Hasta aquí, una entendible estrategia política. Pero, Igual paralelismo, ha ocurrido, ante la   perdida, por parte del Gobierno de elecciones. Comenzando con la pérdida de Gobernaciones. De inmediato, En corto  plazo, el gobierno designa a un funcionario paralelo, que en vez de Gobernador, denomina, protector del correspondiente Estado, asignándole recursos y dándole todo el apoyo ministerial y  gubernamental. Esta particular política, de designación directa, también fue utilizada, al producirse renuncia, ausencia o vacantes de cargos de elección. Ante la  pérdida de las elecciones de Asamblea Nacional, se decreta una Asamblea paralela.
 La Asamblea constituyente. Hay que resaltar, que a Venezuela, le ha correspondido vivir esta realidad, del paralelismo de autoridades, independientemente, de su Constitucionalidad o legalidad, de crear organismos de gobierno paralelo. Con motivo de las últimas elecciones presidenciales, donde se adelantó la fecha y se inhabilitaron partidos, algunos Países, anunciaron que desconocían  los resultados y que solo aceptarían la legalidad del Gobierno, hasta terminar el periodo presidencial en Enero 2019. Hoy nos encontramos que más de 50 Países, no reconocen al Gobierno en ejercicio y en la práctica, tenemos Gobiernos paralelos.


miércoles, 13 de marzo de 2019

Sexta República




                          Edgard Romero  Nava* 

 A la autoproclamada Quinta República. Le ha correspondido recibir los mayores ingresos en dólares, que ha tenido la Nación. Superaron en cantidad, a todos los dólares recibidos desde el comienzo de la explotación petrolera. Los resultados, a la vista, aplicaron la fórmula socialista, que solo logró destruir y disminuir plantel preexistente, en todas las áreas de la economía, tanto en lo agrícola, industrial y comercial, fuera este, público o privado.
Adicionalmente a los cuantiosos ingresos, comprometieron al País, con un excesivo endeudamiento mil millonarios. Este periodo de destrucción, regalo y solución de los problemas económicos a los gobiernos del mismo pensamiento socialista. Hoy exhibe su fracasó económico y  social al haber creado  un general empobrecimiento. Y por estos resultados su final, está cercano. El mensaje anti mercado, que comenzó en la cuarta República, confirma que el socialismo, como solución económica, no tiene éxito, ni siquiera con todos los ingresos que en dólares puedan producirse. Quedará como la peor etapa de la vida Republicana. Al frente el comienzo de una nueva etapa política, social y económica, donde los esquemas de las denominadas la cuarta y quinta República, quedarán atrás por su demostrado fracaso, no debiéndose repetirse los mismos errores.
 Para los nuevos líderes políticos, debe ser un campo abierto a las nuevas generaciones, que no estén, como en la 4ta o quinta República, sometidas a la desaparición física de sus fundadores, ni a la orden militar de sus dirigentes. En materia social, deben sólo existir los subsidios directos, terminando con los indirectos y será el libre mercado quien debe regir, con la vigilancia del Estado, Eliminando las empresas del Estado, incluyendo, las Empresas básicas o mal llamadas estratégicas y que solo fueron rentables al ser privadas. Frente a estas nuevas generaciones políticas a renacido la esperanza y la exigencia de un País que sea dirigido con criterios de una nueva y diferente República.


@eromeronava

Dinero metálico: la historia de un país sin monedas

  Encontré, casi por azar, un billete de un bolívar emitido en 1989. En aquella época lo llamaban “el Tinoquito”. A simple vista luce como u...