Edgard Romero
Nava *
Las últimas semanas hemos sido
sorprendidos por eventos inesperados y contradictorios. Dos de las economías
más pujantes latinoamericanas han sido impactadas con violentas manifestaciones
populares, que nada tienen que ver con la prosperidad económica de esos Países.
Por una parte Chile, que es un ejemplo de crecimiento económico, y goza de un
posicionamiento mundial, ganado por décadas de crecimiento, debido a un exiguo
aumento del transporte por metro, explota, con violentas manifestaciones
populares.
Por otra parte en Bolivia, con un
régimen socialista, pero con una economía pujante, estalla el reclamo
mayoritario contra la reelección y la manipulación de los resultados
electorales, que conlleva a la renuncia del presidente.
Venezuela, con un pésimo desempeño
económico, afortunadamente, no se ha producido ninguna situación violenta como
la sucedida en los Países mencionados. Lo cual obliga al gobierno mirarse en
ese espejo.
Hay que resaltar, que se están produciendo,
una serie de medidas gubernamentales, aisladas, que le han logrado bajar la
presión.
Medidas como permitir la
liberación de precios. Aunque no anunciada, ni publicitada, ha aumentado, la
oferta de productos de consumo masivo, así como de medicinas. Este
reconocimiento tácito, en una aceptación, de lo perverso que son los controles,
y con su liberación, los resultados están a la vista de todos. En materia política,
el avance, es muy lento, y solo se discute, la posible designación de nuevas
autoridades electorales para convocar elecciones. No hay duda que el mantener a
un altísimo costo, el subsidio a la gasolina y la entrega de las bolsas Claps.
Han evitado, reacciones como Chile y Bolivia. Aunque el descontento está
presente.
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Ex Presidente Fedecamaras @eromeronava