miércoles, 20 de noviembre de 2019

SORPRESAS LATINAS


Edgard Romero  Nava *

Las últimas semanas hemos sido sorprendidos por eventos inesperados y contradictorios. Dos de las economías más pujantes latinoamericanas han sido impactadas con violentas manifestaciones populares, que nada tienen que ver con la prosperidad económica de esos Países. Por una parte Chile, que es un ejemplo de crecimiento económico, y goza de un posicionamiento mundial, ganado por décadas de crecimiento, debido a un exiguo aumento del transporte por metro, explota, con violentas manifestaciones populares.
Por otra parte en Bolivia, con un régimen socialista, pero con una economía pujante, estalla el reclamo mayoritario contra la reelección y la manipulación de los resultados electorales, que conlleva a la renuncia del presidente.
Venezuela, con un pésimo desempeño económico, afortunadamente, no se ha producido ninguna situación violenta como la sucedida en los Países mencionados. Lo cual obliga al gobierno mirarse en ese espejo.
Hay que resaltar, que se están produciendo, una serie de medidas gubernamentales, aisladas, que le han logrado bajar la presión.
Medidas como  permitir la liberación de precios. Aunque no anunciada, ni publicitada, ha aumentado, la oferta de productos de consumo masivo, así como de medicinas. Este reconocimiento tácito, en una aceptación, de lo perverso que son los controles, y con su liberación, los resultados están a la vista de todos. En materia política, el avance, es muy lento, y solo se discute, la posible designación de nuevas autoridades electorales para convocar elecciones. No hay duda que el mantener a un altísimo costo, el subsidio a la gasolina y la entrega de las bolsas Claps. Han evitado, reacciones como Chile y Bolivia. Aunque el descontento está presente.                                                                                                                                * Ex Presidente Fedecamaras    @eromeronava

miércoles, 6 de noviembre de 2019

IBEROAMERICA


                                                                                               Edgard Romero Nava *

 En este año, final de una década y próximo al comienzo de otra, una serie de preocupantes eventos  ocurren en nuestra región. Son los efectos de variadas causas, que han estado presentes, sin resolución en el tiempo, que, con razón o no, han explotado. Causas como el permanente diferimiento de imprescindibles medidas económicas de sinceracion de precios, que al actualizarlas acumulativamente, crean un resultado explosivo por al no haber utilizado un crawling peg, o mini actualizaciones. El precio de la gasolina, es el caso de Haití y Ecuador y del transporte público, en Chile. La continuada corrupción, hace sus estragos políticos, en el Perú. Sistemas electorales no confiables, lo hace en Bolivia o comentarios filtrados en las redes sociales, en Puerto Rico.  La lucha, entre la izquierda y la derecha, exaltando la izquierda,  el resolver por parte del Estado, la salud, la educación, la vivienda y las pensiones, sin aportar nada a cambio. Arraiga en la población, la creencia de tener solo  derechos y no obligaciones. Oponiéndose a las necesarias reformas. Las Promesas de mantener o regresar a que el estado regale, bienes o servicios, es el Caso de Argentina, que ahora con más población y menos recursos, no es posible complacer. Pero continúan los mensajes que el Estado lo puede todo. Venezuela, transita después de 20 años de régimen socialista, con los mayores ingresos y peores resultados económicos  y de servicios públicos, de su historia y la destrucción de las llamadas industrias básicas y estratégicas, alguna de ellas renacionalizadas, después de ser privadas y eficientes. Un nuevo gobierno debe anunciarle al País, que no existirán empresas de Estado, incluyendo a PDVSA, que fueron entregadas al pueblo y no mantuvieron la producción con la cual las recibieron. Y que todos debemos contribuir a un nuevo rumbo, con una visión diferente, y con sacrificios adicionales, a los que hemos dado.  El otro camino es peor a que a donde hemos llegado.

Dinero metálico: la historia de un país sin monedas

  Encontré, casi por azar, un billete de un bolívar emitido en 1989. En aquella época lo llamaban “el Tinoquito”. A simple vista luce como u...