miércoles, 26 de febrero de 2020

Impuestos petroleros

 Los impuestos son la manera de financiarse un país y dirigirlo a necesidades de su población en educación, salud, servicios públicos, en resumen, a la mejor calidad de vida de sus habitantes.


Su fijación compite con la de los países que poseen recursos iguales y que requieren de la inversión necesaria para desarrollarlos y deben de atraerlos. La apertura petrolera, discutida y aceptada por la mayoría del mundo político, fue la exitosa experiencia de atraer la inversión internacional.

Logró que capitales norteamericanos, franceses, italianos, ingleses, holandeses, noruegos, chinos, rusos, japoneses, argentinos y de Venezuela, entre otros, se invirtieran aquí.

Requeríamos además de su inversión, de su tecnología, para poder desarrollar la Faja Petrolera del Orinoco. Los incentivos fueron, que Pdvsa, no tendría la mayoría accionaria, solo el 49%. Lo que se convertía en la ventaja de registrar la deuda como privada, y no como deuda pública. Otro incentivo, era ajustar el impuesto de regalía que era del 16.66 % al 1%. Estas condiciones lograron el interés de los inversionistas del mundo.

En ese momento el precio del petróleo era de $ 10 barril y comenzaba un nuevo gobierno que transitó, desde el precio más bajo, al precio inimaginablemente mas alto.

Con el aumento de los precio del petróleo, se decidió castigar la ganancia y no solo subir todos los impuestos, sino también crear nuevos. El de las ganancias súbitas y luego expropiar a varios de los inversionistas.

Con estos antecedentes, con la decisión de los organismos multilaterales de no financiar proyectos petroleros aunado a resultados negativos de Pdvsa, atraer inversiones solo se logrará con incentivos que deberían de ser: un nuevo organismo de control petrolero.

Dejar que los inversionistas manejen sus inversiones y no el Estado. Que puedan disponer de la venta de los barriles por ellos producidos y gozar de un nivel impositivo que sea atractivo para los que quieran tomar o retomar el riesgo de este país.

ExPte. Cámara Petrolera, Consecomercio y Fedecámaras.

miércoles, 12 de febrero de 2020

PARADIGMAS PETROLEROS


Edgard Romero Nava*

Venezuela ha vivido bajo algunos principios paradigmáticos que nos acompañan de larga data. Particularmente en materia petrolera. El sector político ha esbozado y mantenido que somos un país rico, lo cual, no deja de ser cierto. Pero, lo que, no se ha inculcado, es que siendo ricos en recursos naturales, debemos primero ser ricos en la educación y la formación ética y profesional de sus habitantes y estar preparados, a explotar y monetizar, esas riquezas. El criterio del esbozo político, ha sido y es, que el Estado, debe ser el único responsable en desarrollar los yacimientos y demás recursos naturales, así como ciertos servicios, excluyendo la inversión privada nacional, internacional o mixta. Se basan, en que las riquezas naturales, son estratégicas, soberanas u otros epítetos. Cuando los hechos demuestran que el Estado Venezolano, manejado por diferentes gobiernos, ha sido muy ineficiente.

La mejor demostración es en materia petrolera, con múltiples pruebas, como después de años de fabulosos ingresos al Estado, por altos precios petroleros, que llegaron a casi un trillón de dólares, con la re-estatización deterioró,  a las empresas, tanto mixtas como a las privadas en asociación con el Estado. Estas en conjunto con el Estado eran eficientes, producían y exportaban y las convirtió en ineficientes e improductivas.

Hoy, las denominadas, empresas básicas, estratégicas, soberanas, se encuentran paralizadas, quebradas y altamente endeudadas. Solo en algunos casos muy excepcionales, produciendo un tercio o menos, de su capacidad cuando  se habían privatizado como el caso de Sidor y las de aluminio en la década de los 90s.

El  Paradigma de los monopolios del Estado, como ha sido PDVSA, es un caso que ha asombrado al mundo. Al comienzo de 1999, cuando comenzó este régimen, era una de las tres primeras del mundo y solo a USA exportaba dos millones de barriles diarios. Hoy no puede ni suministrar los combustibles, lubricantes, gas en bombona ni gas para generar electricidad. Sus deudas sobrepasan los trescientos mil millones de dólares, cuando la recibieron con 5200 millones dólares en deudas en 1999. Y esto después que el alza de precios del petróleo, le arrojo casi un trillón de $ americanos como dijimos antes.

A pesar de la resistencia de muchos sectores, incluyendo muchos en la oposición a este gobierno actual, es obvio que ese modelo debe ya terminar y dar paso a otro modelo más beneficioso y productivo para los venezolanos. El país debe ver nuevas fórmulas de futuro desarrollo y descartar_ como parte de un pasado que no debe volver_ a estos monopolios. Se debe buscar productividad y crear una verdadera riqueza. La manera de atraer inversiones  nacionales e internacionales, es abriendo estos espacios. Hasta ahora cerrados por mitos que se resumen en estas dos palabras: soberanía y estratégico las cuales han causado solo miseria a la sociedad y enriquecimiento obsceno a algunos de sus líderes. Estos paradigmas, ya el pueblo no los necesita y deben ser abandonados para siempre.

*Ex-Pte Camara Petrolera.

Consecomercio y Fedecamaras


Dinero metálico: la historia de un país sin monedas

  Encontré, casi por azar, un billete de un bolívar emitido en 1989. En aquella época lo llamaban “el Tinoquito”. A simple vista luce como u...