miércoles, 23 de febrero de 2022

El control del Estado en petróleo y gas

 Los derechos de explotación del subsuelo tanto en Venezuela como en el resto de los países de la ex Gran Colombia de la América Hispana se derivan del Decreto del Libertador Simón Bolívar en 1828 transfiriendo dichos derechos de la Corona Española a las nuevas repúblicas recién liberadas. Estos derechos no fueron modificados y como tal la explotación fue asignada exclusivamente a la nación con la potestad de asignar derechos temporales y limitados a los privados vía concesiones o permisos. La única salvedad eran los depósitos minerales superficiales o que no excedieran la profundidad de las raíces de los árboles. Los derechos de la Corona Española estaban regidos por la Ordenanza de Minería de 1783 del rey Carlos III.


Esta legislación se diferencia de la anglosajona regida por el “Common Law” donde la propiedad del subsuelo forma parte integral e indivisible de la propiedad de la tierra y los minerales que se encuentren en el subsuelo.


El hecho histórico-político más importante del siglo XX venezolano y que a la larga demostró ser el más crucial en el destino de la República, fue el del 28 de agosto de 1975 cuando se le otorga a la República de Venezuela los derechos exclusivos de la operación y administración de los recursos de hidrocarburos contenidos en el subsuelo y se declara la extinción de las concesiones otorgadas previamente a particulares. Este hecho político de consenso nacional, sumado a la circunstancia externa del embargo petrolero árabe y el disparo de los precios del petróleo a 14 veces su valor en 5 años, decidió el destino de la República.

En consecuencia y debido al convencimiento a que ha llegado el establecimiento mundial, vía el Tratado de París organizado y respondiendo a la ONU del efecto de calentamiento atmosférico por virtud del uso de los combustibles fósiles, esta decisión de 1975 resalta como una de las barreras que limitan la celeridad y eficiencia para que la Nación aproveche al máximo esas riquezas del subsuelo que heredó de la legislación de 1783 del rey Carlos III.

Si hacemos una comparación con los países que instrumentaron el “Common Law” anglosajón, se hace más que evidente que la administración y el control de los recursos, por sólo el Estado. No han demostrado ser una política que sería más exitosa con la participación de socios nacionales e internacionales. O colocados en la bolsa abriendo oportunidades de inversión al público.

ExPresidente Fedecamaras, Consecomercio y Cámara Petrolera.

@eromeronava

miércoles, 9 de febrero de 2022

¿Regresarán los inversionistas?

 El año 2021, hubo el primer indicio de leve crecimiento de la economía y la terminación del proceso hiperinflacionario que llevaba ya varios años. Había transcurrido mucho tiempo sin haberse logrado avances, ni en lo económico, ni en la disminución de la diatriba política. Los enfrentamientos del gobierno, con los diferentes factores integrantes dentro de la oposición, se consideran como las razones principales para que no haya habido avances en la solución política. A esto se agrega la imposición de sanciones económicas al país desde el 2019 por parte de EEUU y algunos otros países de Europa y Sudamérica.


Nacionalmente, se han transferido parte de actividades económicas, al sector privado más cercano al gobierno -como en todas las administraciones.


A los factores externos, se agrega la negativa del Ejecutivo por muchos años de abrir la economía y reducir el peso y control por el Estado. En los años 2020 y 2021 se percibió, ya un cambio significativo en este sentido. Promovió la Ley Anti Bloqueo, para comenzar a abrir los espacios claves de la economía, que permanecían cerrados desde 2007.

Esto ha revivido el interés de los inversionistas internacionales, por ciertos sectores económicos. Ya que se han revertido algunas expropiaciones y se han abierto áreas antes reservadas de los llamados sectores estratégicos y soberanos como petrolero, minero, siderúrgico.

Aún restan avances esenciales en el sector eléctrico y petrolero, y que requieren grandes inversiones. Las sanciones no han permitido incorporarse al sistema financiero global y castigan incluso a inversores norteamericanos como Chevron con 100 años en el país, que parecen estar en reconsideración.

No tenemos dudas de la ineficacia de las sanciones, ya que estamos convencidos que no se debe sancionar a todos los habitantes y sería imperdonable que sigamos presenciando enormes pérdidas de oportunidades sobre todo en materia petrolera, cuando todo el sector a escala mundial está en una carrera contra el tiempo por las metas de la transición energética, y en el momento que el precio del petróleo ha pasado de $90 el barril.

Sin duda que lo racional es negociar gobierno-oposición bajo una fórmula ganar-ganar.


 Ex presidente de Fedecamaras y Cámara Petrolera

@eromerovava

Dinero metálico: la historia de un país sin monedas

  Encontré, casi por azar, un billete de un bolívar emitido en 1989. En aquella época lo llamaban “el Tinoquito”. A simple vista luce como u...