miércoles, 26 de junio de 2024

Requerimos una nueva política petrolera

 Este venidero 31 de julio, Venezuela cumplirá 110 años, como país productor de petróleo, ya que dio inicio a su explotación comercial en esa misma fecha, con el pozo Zumaque en el estado Zulia.

Hasta ese momento, la economía del país era exclusivamente agrícola y pecuaria.

La explotación del petróleo se hizo enteramente y por 50 años, por empresas concesionarias internacionales, produciendo importantes ingresos al país.

Que llegaron a ser del 60% de la ganancias de las petroleras, sin ninguna inversión de parte del Estado Venezolano.

La fundación de la CVP, en 1960, abre el inicio de una empresa pública y también de una sociedad completamente privada, 100% criolla, como lo fue Mito Juan en 1965.

El periodo de tiempo de las concesiones fue normalizado a 40 años con la ley de hidrocarburos de 1943. Es decir todas se vencerían en 1983.

En materia petrolera, y hasta 1960, La sociedad y el Estado Venezolano, no tenían otra participación que la impositiva

La tecnología, incluyendo las maquinarias y equipos, planificación, diseño, ejecución operacional y administrativa, así como, el aporte de los recursos financieros, la comercialización y todas decisiones corporativas eran de origen foráneo y exclusivamente en manos del empresario concesionario extranjero.

Solo la fuerza laboral y de apoyo, era casi exclusivamente venezolana.

Esta actividad económica se conoce como un modelo de economía enclave. Es decir, una economía que difiere en extremo del resto de la economía del país y está fundamentada en la extracción de recursos los cuales son destinados a la exportación y sin integrarse en el mercado local, sino con algunos derivados, tales como, asfalto, gasolina y Diésel y otros.

Con el advenimiento de la democracia, este modelo comenzó a ser cuestionado políticamente y se formularon planes para que el Estado tomara el control de la actividad.

Este objetivo se convirtió en un propósito político de las diferentes corrientes políticas del país.

Llegado el año de 1960, fue anunciado el no otorgar nuevas concesiones y una década después, se anunció la no renovación de las concesiones petroleras todas unificadas, en 1943

En 1976, se nacionaliza la industria petrolera, con la gran ventaja que la totalidad de ella, estaba dirigida por venezolanos, formados bajo los criterios y principios que regían en esas empresas internacionales, en términos de eficiencia, remuneración, honestidad y superación.

Esto realidad permitió que las empresas constituidas con los activos revertidos fueran exitosas, sumado a un pacto no escrito de no interferencia política, en el manejo de esta actividad.

Este acuerdo de la democracia se mantuvo por muchos años, con algunos tropiezos debidos a por la voracidad fiscal.

Pero la industria petrolera, comenzó a sufrir enfrentamientos con el mundo político, presentándose la confrontación abierta de 2002, que dio lugar a la ruptura y despido de la mitad de su personal.

A partir del 2002, con cambios en las condiciones de la incorporación del capital privado que habían regresado en 1992 y sobre todo a cambios en la Ley de Hidrocarburos.

En 2007, el negocio petrolero regresó, en su totalidad a manos del Estado, permitiendo solo la actividad privada en minoría y con total subordinación al Estado.

Pasando a ser de una industria, que comandaba los primeros lugares de la jerarquía mundial, en la mayoría de los renglones, pasó a ocupar tanto en la OPEP como en la escala mundial, una menor jerarquía.

Así que teniendo 110 años de edad petrolera, se deben de analizar, cuál será, la mejor y mayor fórmula de asociación con empresas privadas

Se comienza ahora a escuchar con insistencia la posibilidad de regresar a la situación pre-1976 y abrir mucho más el sector a la actividad empresarial privada, dejando quizás a PDVSA como era la CVP en ese año o inclusive regresar a la actividad privada 100%.

¿Se cierra la elipse petrolera a 110 años de su inicio?

ExPdte Fedecamaras, Consecomercio y Cámara Petrolera de Venezuela.
@ eromeronava

miércoles, 12 de junio de 2024

Citgo en grave peligro de perderse

 En la década de los 1980s y con el fin de garantizar la colocación de su producción petrolera, que se convertía mayoritariamente en crudos pesados, PDVSA, recibía en sus lineamientos del Gobierno del Dr. Luis Herrera Campins, a través de su ministro Humberto Calderón-Berti, desarrollar e implementar, un programa de internacionalización y adquisición de activos de refinación, para garantizar la colocación segura de sus crudos.

La reacción política inicial fue contraria, pero luego, fue entendida, aceptada, e incluso impulsada por los siguientes gobiernos.

Así, en 1983, se utilizó el Convenio de Cooperación Tecnológica con la Republica Occidental de Alemania, (firmado durante el gobierno anterior, de Carlos A. Pérez) y se realizó la compra a la Ruhr Oel GmbH (Veba Oil) del 50% de la Refinería de 260 mil bpd.

En 1986, Petróleos de Venezuela, S.A. compra el 50% de Citgo, a la Southland Corporation.

En 1990, se compra el restante 50%.

Con la propiedad total de Citgo.PDVSA, en su apogeo controlaba, el 10% del mercado petrolero interno de Estados Unidos, por la vía de unas 14 mil estaciones de gasolina, sumado a terminales y poliductos, creando una lucrativa cadena de exportación que iba desde el pozo petrolero venezolano a los tanques de los consumidores estadounidenses.

En octubre de 2010, se anunció la intención de que PDVSA vendiera su filial Citgo, calificándola de "mal negocio" y citando bajas ganancias desde 2006.

El precio mínimo de venta se fijó en 10 mil millones de dólares estadounidenses; sin embargo, PDVSA no pudo encontrar comprador a ese precio.

En enero de 2015, se confirmó que Citgo no se vendería.

En su lugar, Citgo vendió bonos para dar un dividendo a PDVSA.

Los bonos vendidos incluían, un bono a cinco años por valor de 1.500 millones de dólares y un préstamo a plazo de 1.300 millones de dólares que se reembolsaría íntegramente, en tres años y medio.

En 2016, Venezuela, comprometió el 49,9% de Citgo, a la petrolera rusa Rosneft como garantía para un préstamo de 1.500 millones de dólares.

Citgo ha sido una exitosa empresa refinadora y distribuidora de hidrocarburos, con las altas y bajas que son propias del negocio refinador mundial, ahora saneada, arroja dividendos cercanos a los 2.000 millones de $ anuales.

Pero las últimas dos décadas, han sido muy duras para el desempeño financiero de la empresa, al tener que afrontar las exigencias financieras de la República de Venezuela, y ahora debe enfrentar, a una lista impresionante, de 23 acreedores de la República, con exigencias estimadas, en $ 20 mil millones.

Acreencias que no son ninguna de Citgo, sino de PDVSA y la República. La mayoría, derivadas del gran número de nacionalizaciones, expropiaciones y confiscaciones de los últimos 25 años.

El 11 de junio del 2024 se cumple el plazo dado por el Juez de la causa, responsable por el remate de Citgo, para que los 23 acreedores de la República de Venezuela y PDVSA, presenten ofertas por el remate de las acciones de la empresa en poder de PDVSA Holdings en USA.

Se ha fijado el remate para el día 15 de Julio de este año, pero_ salvo que exista una orden ejecutiva del gobierno de presidente Biden de posponerla__ Venezuela perderá su mayor activo en el extranjero cuyo valor de mercado hoy, es de $ 12.000 millones.

Expresidente Cámara Petrolera, Consecomercio y Fedecamaras
@eromeronava

Dinero metálico: la historia de un país sin monedas

  Encontré, casi por azar, un billete de un bolívar emitido en 1989. En aquella época lo llamaban “el Tinoquito”. A simple vista luce como u...