miércoles, 31 de mayo de 2017

Dólares quemándose




Cuando se perfora un pozo buscando petróleo, este puede ser sólo productor de petróleo, pero otros, aparecen con gas asociado. Al ser el petróleo más valioso que el gas, su aparición, se convertía en un problema que se resolvía a boca de cada pozo, quemándose allí mismo, en un mechurrio, la gran iluminación, era impactante verla, en las poblaciones de Costa Oriental del lago de Maracaibo. 

Hay otras perforaciones que solo consiguen gas libre, principalmente en el Oriente del país. Tomando conciencia de su importancia para el consumo industrial y doméstico o petroquímico, se decidió su conservación obligándose a re-inyectarlo en los yacimientos y se construyeron gasoductos desde del Oriente al Centro y Occidente, desde Anaco Morón, y Barquisimeto y Anaco a Guayana. 

En el gobierno de Marcos Pérez Jiménez, se construyó, la Petroquímica de Morón y luego la Petroquímica del Tablazo y más reciente se interconectó el gas de Oriente a Occidente. En el Zulia ya no se produce suficiente gas para el Centro Refinador de Paraguaná, lo que obligó a construir un gasoducto desde la Guajira colombiana que conectara con Zulia y Paraguaná. 

Gracias al descubrimiento de gas Libre, del Yacimiento Perla en el golfo de Venezuela, en el futuro próximo será Venezuela quien bombee gas a Colombia. Al día de hoy, se queman, diariamente en el Oriente del país, 1.200.000, pies cúbicos de gas, que equivalen a 200 mil barriles de petróleo, a ello hay que sumarle la potencial pérdida de barriles. Venezuela tiene una de las mayores reservas probadas de gas natural del mundo, con 198.4 billones de metros cúbicos de gas, que equivale a 173 años de producción, y sigue quemando gas, del cual 93%, son en los campos maduros del Oriente que incluyen 30% que corresponde a la faja del Orinoco, y los informes de Pdvsa, no registran la cantidad de gas que se quema anualmente, pero si comparamos el total quemado en 2015, es tres veces mayor que la máxima producción planificada para el 2020 de gas del Yacimiento Perla, costa afuera de 1.2 billones de metros cúbicos.

miércoles, 17 de mayo de 2017

EL GAS OLVIDADO


En nuestra Venezuela, el Estado ha acostumbrado a la población a recibir los productos energéticos, a precios irracionales, muy por debajo de su costo de producción. 
Por supuesto que el más conocido es el del precio de venta de la gasolina, pero más patético y menos conocido por el público, es el precio del GLP, gas en bombonas para uso doméstico del cual Petróleos de Venezuela, Pdvsa, dedica el equivalente a 24.000 barriles diarios, para comercializar 2 millones de metros cúbicos de gas propano, sin que el Estado o Pdvsa, no sólo no reciban ni un sólo bolívar por el costo de producirla y venderla, sino que tienen que pagar para distribuirla.
 

Tiene que pagar

Créalo o no, Pdvsa, tiene que pagar para que las bombonas lleguen al público, ya que el precio al consumidor final, por la bombona pequeña de 10 kilogramos, es de 4 bolívares, precio que claro está, no cubre ningún costo y por ello se debe pagársele a quienes la distribuyen, sin cobrarles, ni la bombona ni su contenido, sólo permitiéndoles cobrar el irrisorio precio oficial de 4 bolívares por bombona, y complementarles el costo de distribución, pagándoles para ello, estableciendo al igual que para la gasolina un subsidio indirecto, otorgando el beneficio económico a cualquier consumidor, sea uno, quien lo necesite o no.

Aunque al final la bombona llegue a venderse a 1.000 bolívares o más, y se pague todo lo que dejó de cobrar Pdvsa. 

Hágase fiesta

Los subsidios indirectos e indiscriminados, seguirán impulsando la inflación y fortaleciendo en la mente del ciudadano que lo que no nos cuesta, hágase fiesta.

Entendemos perfectamente que hay sectores sociales que el Estado debe subsidiar, pero de manera directa y dirigida para que el sacrificio del Estado, que es de todos los venezolanos, vaya a paliar o resolver el problema de los más necesitados.

Dinero metálico: la historia de un país sin monedas

  Encontré, casi por azar, un billete de un bolívar emitido en 1989. En aquella época lo llamaban “el Tinoquito”. A simple vista luce como u...