miércoles, 24 de enero de 2018

PRODUCTIVIDAD PETROLERA

La doctrina que el Estado lo puede hacer todo y el sector privado poco o nada, ha sido históricamente, un fracaso económico y social. Las tierras para los pobres; las fábricas para los obreros, la eliminación de la explotación del trabajador, porque la plusvalía sólo beneficia a los empresarios, es un bello mensaje pero un desastre económico. Está harto probado, que la mejora y éxito de la economía de un país, pasa por la creciente participación del sector privado. La explotación de la Faja del Orinoco, se logró gracias a la apertura petrolera, que permitió la participación del sector privado nacional e internacional, con sus capitales y tecnologías. Al aumentarse la producción con crudos de la Faja, se decidió cambiar el esquema establecido y estatizarlo. Con los inmensos recursos pesados de la Faja, se descuidó la búsqueda de crudos livianos, que su uso, es necesario para mezclarlos con los pesados. Se triplicó el personal y se ocupó parte del mismo a fines proselitistas, se nacionalizó las actividades de las empresas contratistas en el Lago de Maracaibo y no se cumplió con el mantenimiento y ampliación de las refinerías.
Hoy estamos obligados a importar crudos y refinados, y en el caso de refinados a importarlos a precios internacionales y venderlos en el mercado nacional, a precios ridículos, y se escucha de los socios internacionales que desean colaborar, pero se encuentran con una camisa de fuerza, por ser minoría, frente a una burocracia que modifica y retrasa sus opiniones y los obliga a utilizar equipos y recursos ineficientes del socio mayoritario. Sin duda un gran reto lograr salir del hueco en el cual se encuentra Pdvsa, ya que es indispensable que recupere su producción y eficiencia. Para ello son necesarias decisiones políticas del Estado administrador, comenzando por permitirle ingresos sinceros y disminución de los absurdos subsidios energéticos, que le darían el  flujo de caja para enfrentar los retos de su mejoría.
Expresidente Cámara Petrolera de Vzla. Consecomercio y  Consejo Empresarial Andino


miércoles, 10 de enero de 2018

EXPORTACIONES PETROLERAS

Las exportaciones son fundamentales, y base para la riqueza de cualquier país, y cuantifican su ingreso de divisas. El petróleo es nuestra exportación tradicional y todas las otras, son exportaciones no tradicionales, que con estímulos, desarrollo el sector privado, competiendo mundialmente, exportándose productos diversos: metalmecánico, químicos, petroquímicos, del acero, aluminio, mineros, cemento, piezas y baldosas sanitarias, chatarras, agrícolas y pecuarios. Con la política de estatización, alguno de esos productos, comenzaron a ser elaborados por el Estado, siendo harto conocidos los resultados.
 

Capacidad ociosa

Al día de hoy, aún existen empresas privadas instaladas, con abundante capacidad ociosa y vocación de exportación, pero se enfrentan a la prohibición de lograrlo, por requerir licencias de exportación, que aunque son solicitadas, no se otorgan fácilmente, algunas veces, con la excusa, de depender de materias primas, que antes fueron producidas en abundancia por el Estado y hoy hay escasez de ellas, pero tampoco, se permite la importación, de esas mismas materias primas, para transformarlas en productos finales, -el denominado perfeccionamiento activo- porque también la importación de las mismas está reservada al Estado, y en los casos que se otorgan, en vez de concederle un estímulo, se le impone, un impuesto de 20% en las divisas.

Es decir, no se puede importar, procesar, utilizando la mano de obra y capacidad ociosa del país y luego exportar, porque todo, lo debe autorizar o hacer el Estado, y no lo hace, pero tampoco lo deja hacer. El viejo refrán ni lava, ni presta la batea. La utilización del sistema de perfeccionamiento activo, por los mexicanos le permitió diversificar sus ingresos de divisas y disminuir la dependencia por divisas petróleo, que originalmente era un 90%, hoy es menos de 10%.
Ex Presidente Fedecámaras, Consejo Empresarial Andino, Consecomercio y Cámara Petrolera de Venezuela.
ern@petrolago.com              
                  

Dinero metálico: la historia de un país sin monedas

  Encontré, casi por azar, un billete de un bolívar emitido en 1989. En aquella época lo llamaban “el Tinoquito”. A simple vista luce como u...