miércoles, 22 de agosto de 2018

CUAL PRECIO

Edgard Romero Nava *
Los países del planeta financian sus presupuestos con los ingresos de los diferentes impuestos, principalmente con el Impuesto sobre la renta y el impuesto al consumo. El impuesto sobre la renta, ingresa por periodos anuales, y deben declararse y pagarse 3 meses después, es decir, cada 15 meses.

El impuesto sobre las ventas o sobre el valor agregado IVA, es mensual, más 15 días, para ingresarlo, por periodos de 45 días. Otros impuestos se cobran al producirse el hecho que lo ocasiona, tales como aduana, licores, cigarrillos, etc. Los gobiernos para mejorar su caja, crearon un impuesto de más rápido cobro e ingreso a las arcas estatales, este ha sido el impuesto a la gasolina, que ingresa a diario al despachar la gasolina.

Un país productor de petróleo y refinador lo vende al precio de venta internacional, desde Refinería. Por ejemplo, si el barril refinado está a $ 80, el precio del litro gasolina es de $ 0.50  Lo que en este caso corresponde a dividir 80 entre 159, que son los litros de un barril. Y de allí  en adelante fluctuará, de acuerdo al precio marcador del barril de petróleo.

Sin embargo ese mismo litro, que en Venezuela se vende internacionalmente a $ 0,50, en otros países puede alcanzar hasta $ 2 el litro. El aumento diferencial es el impuesto que ese particular país, le haya añadido como impuesto al consumo de la gasolina, diésel o gasolina de aviación. En nuestro país, donde es evidente un precio anclado de casi 30 años, la sinceración de su precio, debe ser el valor de exportación, sin ningún impuesto adicional por su consumo su precio sería equivalente a 0.50 es decir, medio dólar 

El sincerar el precio de la gasolina, debe de ser recibido como el final del sacrificio económico para la empresa que lo produce, que es PDVSA, y el reconocimiento que ninguna empresa, sea pública o privada debe trabajar a perdida.

* Ex Pte. Cámara Petrolera, Consecomercio y Fedecamaras.



miércoles, 8 de agosto de 2018

GASOLINA REGALADA


 Edgard Romero Nava *

En 1989, dentro un programa de ajuste económico, se decidió aumentar progresivamente, el precio de la gasolina. Los transportistas ajustaron sus tarifas a los nuevos costos y como consecuencia, y por previamente no ajustarse los salarios se produjo como consecuencia, el llamado Caracazo. Desde entonces, ningún gobierno, independientemente de su color político, ni del valor del barril, ha asumido su responsabilidad, en sincerar el precio de la gasolina, ni siquiera, hasta su costo de producción. Que sin duda, sería muy por debajo cualquier referencia mundial, y la empresa que lo produce, PDVSA, no absorbería perdidas. El temor ha sido tal, tanto en la llamada cuarta República, como en la denominada quinta, que cuando se produjo el paro petrolero, frente a la escasez, la población, llego a pagar el litro por encima del precio mundial en Bs 500, de la época.
Es destructivo importar gasolina a $ 80 el barril, que equivale a $  0.50, el litro, y en vez de venderla en ese precio, se regale, y de le pague por colocarla en el tanque.
Según cálculos, en el periodo 1999/2017, Solo el subsidio de la gasolina represento un costo de $ 135.000 millones, más que todo lo invertido en educación y salud, en ese mismo periodo.  A finales de los años 90, se decretó un programa de Gas vehicular, que se obligaba a los ensambladores incluir un sistema dual, para funcionar  con gas y con gasolina, y se comenzó a ampliar las estaciones para su suministro. Todo ello se abandonó y ahora se plantea, un precio subsidiado con el carnet de la patria y otro precio para quien no tenga o no quiera tener dicho carnet. Parece que no ha dado suficiente, con la pésima experiencia de los cambios de divisas múltiples, para seguir en los mismos errores. En un pasado articulo plantee, la conveniencia de estudiar, que el transporte público fuera gratis, es decir, el subsidio lo recibiría el transportista y el transportista y el público pagaría el precio real de gasolina hoy de  $ 0.50 el litro.



Dinero metálico: la historia de un país sin monedas

  Encontré, casi por azar, un billete de un bolívar emitido en 1989. En aquella época lo llamaban “el Tinoquito”. A simple vista luce como u...