Edgard
Romero Nava *
Por convicción defendemos la
importancia estratégica, que el país cuente con un plantel de empresas privadas
venezolanas, en todas las especialidades petroleras y especialmente en la
operación de campos marginales. La inconsistencia en las políticas petroleras y
de la falta del convencimiento político de su importancia estratégica ha dejado
perder la oportunidad para el desarrollo del sector privado criollo de apoyar
la producción petrolera y explotar pequeños volúmenes. En el periodo
concesionario, 4 empresas del sector privado venezolano, operaron campos
marginales hasta el 1 de Enero de 1976, estas empresas que
producían como 10.000 b/d, fueron nacionalizadas, al igual que las gigantes
Shell y Creole, que producían sobre un millón de b/d. Desde su fundación
en 1978, la Cámara Petrolera de Venezuela, comenzó una campaña para
lograr que le fueran asignados, dentro de la Ley de Nacionalización, los campos
marginales. Esto se logró, bajo la apertura petrolera, licitándose y
asociándose con un operador con experiencia. Concurrimos varias empresas
nacionales y algunas de ellas ganamos y operamos, hasta que de nuevo, otro
cambio en la política petrolera estatizo la actividad para el Estado. Aún
subsisten 4 empresas privadas disminuidas, no solo en porcentaje, sino limitada
su participación por la mayoría de Estado. Recientemente se anunció el
otorgamiento directo de 13 campos marginales. Decisión que ha levantado,
conocidas críticas por desconocerse el proceso para otorgarlas. Pero seguimos
siendo consistentes con la importancia de la participación privada. Deseo
aprovechar esta oportunidad, para felicitar a Vepica, la única de la empresa
que de ellas que conozco, la cual en Asociación, con mi empresa Petrolago e
Ingeniería 5020, y la internacional Samson, nos correspondió en su tiempo,
operar el campo Falcón Oeste.
* Ex Pte. Cámara Petrolera,
Consecomercio y Fedecamaras
