miércoles, 31 de octubre de 2018

PETROLEO ESTATIZADO

                                                                                                Edgard Romero Nava *

Como es harto conocido, el negocio petrolero es una actividad económica intensiva en Capital, que para su explotación requiere de inmensos recursos económicos. En Venezuela comenzamos, en los años 20, del siglo pasado, como todo el mundo, mediante concesiones, obteniendo  regalía y participación por barril producido. Progresivamente se aumentó la  participación económica, para el Estado venezolano. En el gobierno del presidente Betancourt, la participación fue 50/50. El llamado fifthty/fithty. En Gobiernos sucesivos, como del Presidente Caldera, se reservaron actividades del gas y mercado interno. En 1975, ya casi al final de la terminación del periodo concesionario, se estatizo la actividad petrolera. El éxito económico fue dejarlo operar por el plantel heredado de profesionales y técnicos venezolanos de formación y cultura petrolera internacional, que quedaron a administrar a la nueva PDVSA. Este periodo, post concesionario, fue exitoso al  respetarse los principios empresariales privados y los méritos profesionales y el entrenamiento de los ejecutivos, de su responsabilidad en producir ganancias, para el dueño, ahora el Estado, a quien le corresponde, la competencia para repartirlo en: Educación, salud, obras públicas, Defensa y otros. Esta actitud  profesional, chocó siempre con la política, la que se refería a ellos, como un estado dentro del estado. Los denominados, meritocraticos, entre otras, lograron garantía de compra de nuestro tipos de crudos, adquiriendo Refinerías y canales de distribución, adquirieron  Veba, Citgo y Ninas, A traves de INTEVEP, se desarrolló la Orimulsión y se obtuvieron grandes asociaciones con la apertura Petrolera. Todo ello en 23 años. Hoy en 2018, con la presente situación económica, Política, internacional y de mercado, no se visualiza a un desarrollo del negocio petrolero venezolano estatizado.

*Ex Pte. Cámara Petrolera Consecomercio
Fedecamaras



miércoles, 17 de octubre de 2018

REAPERTURA PETROLERA

                                                                                         Edgard Romero Nava *

Mucho ha dado que hablar la reciente Reapertura al sector privado, de los campos petroleros marginales y la asignación de un grupo de ellos a diferentes empresas. Ello hace recordarme los constantes planteamientos, que comenzando en la década de los 80,  nos correspondió, defender desde la Cámara Petrolera de Venezuela, presentando propuestas de apertura al sector privado, de estos campos abandonados a lo largo y ancho del País. Planteamiento y presentaciones que fueron ante la Presidencia de la República y las autoridades del Poder Ejecutivo del Ministerio de Energía y Minas, y las Respectivas comisiones legislativas de la época de Energía y Minas de ambas Cámaras del Poder Legislativo. Esta posición fue mantenida y defendida por todos los subsiguientes Presidentes y Directivas de la Cámara Petrolera, hasta que en la década de los 90, se logró la apertura Petrolera, donde participaron de nuevo otras empresas nacionales, ya que las anteriores operadoras venezolana, habían desaparecido, por haber nacionalizadas a final de 1975. La anterior apertura fue abierta y se condiciono a asociarse con una operadora de campos internacional y así lo hicimos todos los que participamos y operamos, con diversos resultados, referidos a cada campo maduro. Pero, en la década del 2000, se re estatizaron  dichos campos marginales. Ahora en la década del 2010, se regresa a una reapertura cerrada. Estoy persuadido, por convicción, que es de conveniencia nacional, que la mayor cantidad de venezolanos participen en el negocio y actividad petrolera y se involucren en él, recordando que por ser intensivo en capital, requiere de importantes recursos económicos, que obliga, en la mayoría de los casos, a invitar a la inversión extranjera. Manteniendo mi posición y acuerdo en la decisión de reapertura al sector privado nacional, en la actividad petrolera y abrir nuevas oportunidades, para los venezolanos.

*Ex Pte.
Cámara Petrolera, Consecomercio y Fedecamaras. 


miércoles, 3 de octubre de 2018

INDISPENSABLE REACTIVACION

            Edgard Romero Nava.*

Debe continuar siendo revisada, modificada y actualizada la política gubernamental de que el  Estado sea el único dueño y operador de las plantas de producción de materias primas, ya que de ello depende no solo parte de sus ingresos, sino del plantel industrial privado. Son lamentables los negativos resultados, en casi todas las empresas públicas, bajos resultados en producción de petróleo, derivados petroleros, gas y petroquímicos, así como, de materias primas, hierro y aluminio, son evidentes. Resultado doblemente negativo, ya que no solo de perjudica los ingresos para el sector público, sino que limitan la producción al sector industrial privado, que requiere de esas materias primas para elaborar sus productos, con un plantel de industrias privadas que están paralizadas por al no recibir suministros por parte del Estado, sin tampoco liberar, la importación de las mismas. Estando obligadas a mantener el personal por inamovilidad decretada, que fuerza a pagar sin trabajar. Por esta razón, al no poder sostener sus costos cierran y otras industrias, que producen, tienen que cerrar al regularle precio de venta, por debajo de su costo de producción. El resultado de estas camisas de fuerza solo conduce al inexorable cierre de empresas, desempleo y aumento de pobreza. Hay que reconocer que comenzó de alguna forma, un giro, en materia petrolera, al convocar empresas privadas para coadyuvar a levantar la producción petrolera. Este mismo criterio debiera constituirse en política, donde se permita al sector privado, contratos de operación de las plantas industriales del Estado, así como también, autorizar, mediante el perfeccionamiento activo, la importación de materias primas insuficientemente producidas tales como hierro, aluminio y petroquímicos, y autorizar su exportación manufacturada.

Ex Pte. Cámara Petrolera. Consecomercio y
Fedecamaras
                                                              



Dinero metálico: la historia de un país sin monedas

  Encontré, casi por azar, un billete de un bolívar emitido en 1989. En aquella época lo llamaban “el Tinoquito”. A simple vista luce como u...