miércoles, 3 de octubre de 2018

INDISPENSABLE REACTIVACION

            Edgard Romero Nava.*

Debe continuar siendo revisada, modificada y actualizada la política gubernamental de que el  Estado sea el único dueño y operador de las plantas de producción de materias primas, ya que de ello depende no solo parte de sus ingresos, sino del plantel industrial privado. Son lamentables los negativos resultados, en casi todas las empresas públicas, bajos resultados en producción de petróleo, derivados petroleros, gas y petroquímicos, así como, de materias primas, hierro y aluminio, son evidentes. Resultado doblemente negativo, ya que no solo de perjudica los ingresos para el sector público, sino que limitan la producción al sector industrial privado, que requiere de esas materias primas para elaborar sus productos, con un plantel de industrias privadas que están paralizadas por al no recibir suministros por parte del Estado, sin tampoco liberar, la importación de las mismas. Estando obligadas a mantener el personal por inamovilidad decretada, que fuerza a pagar sin trabajar. Por esta razón, al no poder sostener sus costos cierran y otras industrias, que producen, tienen que cerrar al regularle precio de venta, por debajo de su costo de producción. El resultado de estas camisas de fuerza solo conduce al inexorable cierre de empresas, desempleo y aumento de pobreza. Hay que reconocer que comenzó de alguna forma, un giro, en materia petrolera, al convocar empresas privadas para coadyuvar a levantar la producción petrolera. Este mismo criterio debiera constituirse en política, donde se permita al sector privado, contratos de operación de las plantas industriales del Estado, así como también, autorizar, mediante el perfeccionamiento activo, la importación de materias primas insuficientemente producidas tales como hierro, aluminio y petroquímicos, y autorizar su exportación manufacturada.

Ex Pte. Cámara Petrolera. Consecomercio y
Fedecamaras
                                                              



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