Edgard Romero Nava*
Quien produce, le corresponde fijarle el precio al bien producido y se
basa, en sus costos de producción: los salarios de trabajadores, alquileres,
servicios públicos, empaques, equipos, la remuneración a su inversión, la
ganancia esperada e impuestos. Igual corresponde a los
intermediarios, de mayoreo y detallista, que formen parte de la cadena de
comercialización. La competencia, es decir, el interés de otros, de ofrecer el
mismo bien, nace, al interesarse, en fabricar lo mismo, pero a un precio más
bajo. Por ello, es más que comprobado, que el mercado, regula los precios. No
es por leyes o decretos, que solo, han obtenido como resultado, que
desaparezcan los productos regulados. Varios siglos de tratar de controlar
precios, siguen confirmando, su fracaso.
En Venezuela, desde la 4ta República, se ha tratado de controlar las
precios y el resultado, ha sido el mismo, desaparición de los productos. Quizá,
por ser un país mayoritariamente joven, no se sabe o recuerda que, en el
primer gobierno de Carlos Andrés, al controlarse el precio de las arepas,
desaparecieron, todas las areperas.
Lo anterior viene al caso, por los bienes y productos, producidos por el Estado. Es impresionante como el Pueblo, acostumbrado al populismo, de tener precios regulados, ha entendido, que desaparecen los productos y los pocos que su obtienen, deben ser pagados a precio de mercado. Llama la atención, que sobre el nuevo valor del ticket del Metro, todos los consultados, expresen, lo obvio, que el precio, es insuficiente, para tener un servicio de calidad. Lo mismo, con la gasolina, en Maracaibo, en el mercado negro, un bidón, de 20 lts, se paga por $ 12. Es decir, por 0,60 $ por litro. Precio de mercado, suficiente para producirla, almacenarla, transportarla y distribuirla en las Estaciones de servicio y el Estado recuperar su valor. No las mafias.
*ex Pte. Cámara Petrolera, Consecomercio y Fedecamaras.
@eromeronava
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