Así
como los particulares, guardamos ahorros para contingencias a sobrevenir, los
países guardan reservas internacionales para su fortaleza, en el intercambio
comercial y enfrentar sus deudas. Las potencias además de mantener sus reservas
monetarias, mantienen en su territorio reservas de petróleo y gas natural
producido tanto dentro como fuera del mismo. Esto lo hacen en varias
modalidades de almacenamiento como antiguos domos de sal, cavernas para el gas
natural, etc. Es una manera de garantizar su futura seguridad, a falta de
suministro exterior. Esta práctica la inició Estados Unidos en 1977 a raíz del
embargo de petróleo luego de la guerra del Yom Kipur en octubre de 1973.
En el caso de EEUU, son más de 700 millones de barriles y China, una cantidad
no conocida pero quizás menor.
EEUU, que fue importador de crudo, con el cambio de política energética,
permitiéndole al sector privado, el procedimiento del fracking, y abriendo
territorios antes vedados, logró convertirse, de ser un país importador de
crudos, llegar a un país exportador con más de 13.000.000 de barriles por día.
Rusia produce al día una cantidad similar a Arabia Saudita y no requiere, como
EEUU, reservas estratégicas, lo que no es caso de China, India y Japón que
siguen dependiendo de importaciones de crudo.
Las recientes solicitudes de ciertos países y organizaciones asociadas al
Tratado de París de 2015, en el sentido de invitar a los países y sus gobiernos
a que disminuyan o paralicen sus proyectos de desarrollo de combustibles
fósiles, tanto por la no emisión de nuevas licencias como paralizando la
perforación y la producción de hidrocarburos y sumándose al llamado a
instituciones financieras a limitar o negar el financiamiento a nuevos
proyectos. En Glasgow en la Reunión COP 26 se dieron pasos muy importantes para
limitar la oferta comprometiendo a 25 países en el llamado Grupo BOGA (Beyond
Oil and Gas). Creemos que el consumo no puede ser disminuido solo por
invocaciones o negación de los recursos financieros. Como se ha visto
recientemente, estas acciones unilaterales y aceleradas que de por sí requiere
de muchas décadas, ha traído como consecuencia, el aumento del precio del
barril de petróleo a más de $80 por barril y con posibilidades reales de llegar
a $120 barril.
Que el galón de gasolina en EEUU esté por encima de 4$, ha producido el anuncio
de vender a refinerías privadas 50 millones de barriles y notificar que más
barriles se abrirían en el futuro. Solo con su anuncio, ya han logrado un
efecto hacia la baja.
La realidad es que frente a la deseada y necesaria disminución del
calentamiento global, será necesario revisar los tiempos de las metas deseadas
por metas alcanzables, mientras eso llegue, tendremos energía cara y producida
por hidrocarburos.
@eromeronava
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